Saldaña j. et al. 1.a Reunión Nacional de Trabajo Multidisciplinar en Oncogeriatría: documento de consenso.Rev Esp Geriatr Gerontol. 2012. http://dx.doi.org/10.1016/j.regg.2012.05.006
He escogido esta bibliografía como primera introducción a los cuidados paliativos, los cuales son fundamentales e imprescindibles en nuestra profesión y con un excelente personal muy preparado y cualificado para desempeñar esta gran labor, la cual he empezado a conocer, a todos ellos mis mas sincero agradecimiento.
Cuidados Paliativos en España.
Según los datos publicados del directorio de 1997 de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, SECPAL, de Programas de Cuidados Paliativos en España, la primera Unidad de Cuidados Paliativos Hospitalaria con su reconocimiento oficial en octubre de 1987 fue la del oncólogo Dr. Jaime Sanz Ortiz, en el Hospital Marqués de Valdecilla (Santander), ya en funcionamiento desde 1982, seguida por la apertura en diciembre de 1987 de la Unidad del Hospital Santa Creu de Vic (Barcelona). Desde entonces, el número de programas ha seguido un crecimiento constante y muy especialmente a partir del programa piloto regional de Cataluña con la OMS de “Vida a los años”.
Siguiendo con los datos del directorio, no existe ningún centro monográfico de pacientes con patología terminal, el 44% de los programas de Cuidados Paliativos son equipos de asistencia domiciliaria o de soporte en atención primaria sin estar integradas propiamente con Unidades de Cuidados Paliativos Hospitalarias específicas. Alrededor de un 5% de los programas solo lo forman Unidades Funcionales de Soporte Hospitalario. Un 46% de los programas son unidades de cuidados paliativos hospitalarios, de las cuales casi la tercera parte forman parte de un sistema integral y continuado con programas en todos los niveles asistenciales, atención domiciliaria y ambulatoria. De estas unidades de cuidados paliativos hospitalarias aproximadamente el 18% se encuentran ubicadas en hospitales de agudos (todas son prácticamente de atención oncológica) y el resto, cerca del 82%, en hospitales de crónicos tradicionales geriátricos, reconvertidos hacia centros socio sanitarios, con atención predominante de patología oncológica terminal (60-80% de pacientes ingresados), pero ya con un creciente número de patología terminal no oncológica (20-40% de pacientes ingresados).
Como se muestra hay una gran diversidad de programas y recursos existentes en nuestro país, tanto en el ámbito de la atención hospitalaria como de los centros socio-sanitarios y la atención primaria de salud. Los modelos varían desde programas específicos de los gobiernos autonómicos, como es el caso de Cataluña o de Canarias, a iniciativas más o menos personales, sin olvidar la presencia de organizaciones como la Cruz Roja, la hermandad de San Juan de Dios o la Asociación Española Contra el Cáncer.
Hay que reconocer que, a pesar de las dificultades propias de un proceso tan complejo como el desarrollo de los cuidados paliativos, el apoyo recibido desde la administración como el cambio en la legislación referente a la prescripción de opioides potentes, han impulsado la difusión de los cuidados paliativos, facilitando extraordinariamente la prescripción de morfina. Toda esta voluntad de las administraciones ha quedado formalmente expresada en la Declaración de Barcelona. Otros aspectos relevantes en todo este proceso es la aparición de Medicina Paliativa en 1994, como la primera revista monográfica española de cuidados paliativos, desarrollándose en 1995 el I Congreso Nacional de la SECPAL.