Torres R, Nieto M.patologia. En: Tratado de Geriatría para residentes. España: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 2007. P. 211-217.
He escogido esta bibliografía porque una perspectiva bio-psico-social teniendo como objetivo principal mejorar la calidad de vida y disminuir la morbimortalidad en el adulto mayor.

PATOLOGIA EN EL ANCIANO
Al hablar de personas mayores, tan importante como conocer las principales patologías es saber que éstas, en multitud de ocasiones, se desarrollan de forma crónica y solapada, es decir, asociadas unas a otras originando la pluripatología, lo que dificulta enormemente el abordaje a los profesionales no especializados. Además, resulta difícil abordar este capítulo sin profundizar en los llamados síndromes geriátricos, que son síntomas frecuentes originados por distintas patologías y por circunstancias propias del envejecimiento, y que en sí mismos constituyen una entidad compleja, multifactorial y que inciden directamente en la calidad de vida del anciano. En casi todos ellos el farmacéutico tiene un importante papel tanto en la prevención como en el trata- miento.
Se calcula que el 80% de las personas mayores padecen alguna enfermedad crónica como diabetes, hipertensión, artrosis, insuficiencia cardiaca... siendo las principales causas de hospitalización en las personas mayores los accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardiaca, enfermedades respiratorias agudas y crónicas, fracturas principalmente de cadera y enfermedades neoplásicas.
Aproximadamente, el 36% tienen más de tres enfermedades crónicas, lo que hace emplear un alto número de medicamentos durante largos periodos de tiempo. Este hecho tiene implicaciones importantes en la aparición de reacciones adversas a medicamentos y de interacciones. Así mismo dificulta el cumplimiento de la terapia farmacológica.
A parte de estos diagnósticos principales, durante la hospitalización, tanto la enfermedad que motiva el ingreso como la propia hospitalización pueden presentar complicaciones, que pueden ser causas de invalidez o de aumento del grado de dependencia, es decir la propia hospitalización es un factor de riesgo para las personas mayores, sobre todo si los profesionales que le atienden no conocen el organismo anciano y sus características. Las principales complicaciones son la inmovilización, pudiendo dar lugar a:
Úlceras por presión, contracturas articulares, enfermedad tromboembólica, pérdida de fuerza muscular, Hipotensión ortostática, descalcificación ósea, confusión mental, desnutrición y deshidratación (favorece la aparición de úlceras por presión, afecta al estado inmunitario),caídas, Incontinencia urinaria y fecal, estreñimiento, reacciones adversas a medicamentos, deterioro funcional, psíquica y/o social, que da lugar a incapacidad y dependencia.