FRASE DEL DÍA


“Los años pueden arrugar la piel, pero cuando se renuncia al entusiasmo le salen arrugas al alma”
(Samuel Ullman)

Mostrando entradas con la etiqueta Trabajo de campo ABM. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trabajo de campo ABM. Mostrar todas las entradas

BIBLIOGRAFIA TRABAJO DE CAMPO 3


BIBLIOGRAFÍA 3.
TRABAJO DE CAMPO
EL ANCIANO CON CÁNCER 

White, Heidi K.; Cohen, Harvey J. El anciano con cáncer. Med. Clin, N 90 (2006): 967-982

He seleccionado este artículo porque aborda el cáncer en el anciano centrándose en los aspectos del envejecimiento que afectan al desarrollo, progresión y tratamiento del cáncer.

Hoy en día, el cáncer es un problema de la población en general, y habitual en la población de personas mayores. Más de la mitad de los cánceres se producen en personas mayores de 65 años.

En el proceso de envejecimiento, se producen una serie de cambios, como son el descenso de la reserva homeostática, la disminución de la capacidad de adaptación, alteración de la farmacodinamia y farmacocinética; que ejercen un impacto en el anciano con cáncer.
 
El descenso constante de la capacidad de reserva fisiológica aumenta la vulnerabilidad de sufrir una enfermedad, pero existe un grado de heterogeneidad debido entre otros factores a las diferencias genéticas y a factores conductuales como dieta y ejercicio.

 La adaptación a los factores de estrés disminuida puede explicar la mayor susceptibilidad  de los tejidos normales a la quimioterapia con la edad. La mucosa, las células hematopoyéticas, el corazón y el sistema nervioso son más sensibles a la quimioterapia.
 
Las alteraciones en la farmacocinética y famarcodinámica se ven influenciada de una manera importante por la edad.  La farmacocinética es lo que el organismo hace al fármaco en términos de absorción, distribución, metabolismo y excreción. Con la edad la absorción (farmacocinética) pude estar reducida por una menor motilidad gastrointestinal. Con la edad se produce un aumento del volumen de distribución para os fármacos liposolubles y un volumen reducido de distribución para los hidrosolubles, como consecuencia del aumento de grasa corporal y la disminución de agua que se produce conforme se avanza en edad.

Todos estos factores influyen tanto en el diagnostico, como en la implantación de un tratamiento eficaz y tolerable. La valoración integral geriátrica es un gran instrumento que garantiza que se considere a hetereogeniedad para desarrollar tratamientos, ya que es necesario a la hora de atender a este grupo de población conocer el papel del envejecimiento en el desarrollo del cáncer. 


Adela Blázquez Moreno

Bibliografía ABM


BIBLIOGRAFÍA 2 : TRABAJO DE CAMPO

EL PACIENTE ONCOLÓGICO GERIÁTRICO

Bórquez Pablo, C.R. El paciente oncológico geriátrico. Rev Chil Cir [revista en Internet]. 2007 Dic [citado 2012 Nov 08] ; 59(6): 467-471. Disponible en: http://www.scielo.cl/cielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-40262007000600015&lng=es. doi: 10.4067/S0718-40262007000600015.

He seleccionado este artículo, porque en él se expresa de una manera sencilla y clara la importancia de lo cuidados paliativos en los ancianos con cáncer.

 




 

El aumento de la esperanza de vida de la población junto con la disminución de mortalidad perinatal y de enfermedades infecciosas, hace que se produzca una variación epidemiológica donde las enfermedades crónicas y neoplásicas son las mayores causas de morbimortalidad.
El envejecimiento poblacional hace que la edad se considere como facto de riesgo principal para la aparición de un cáncer. Por lo que los tratamientos deben ir dirigidos, o mejor dicho, adaptándose para este grupo de edad, y también los cuidados paliativos.
La OMS definió los cuidados paliativos como el cuidado activo y total a cargo de un equipo multidisdisciplinar cuando el objetivo del tratamiento ya no es la curación.
El los cuidados paliativos cobra vital importancia el alivio del dolor y de otros síntomas,  por lo que la atención debe ser integral tanto física, psicológica, socialmente y espiritual.
Cabe destacar que en pacientes mayores de 65 años, en muchas ocasiones, no se puede realizar un diagnóstico precoz, por lo que lo tratamientos no resultan efectivos, y por ello aumentan los cuidados paliativos.
Tanto la Geriatría como los cuidados paliativos, nacieron como una manera de dar respuesta a una necesidad de atención adecuada a un grupo de pacientes que quedaban desentendidos con la medicina tradicional; amabas ramas intentan mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Con la edad avanzada se pierde la capacidad de evaluación, lo que repercute, entre otras cosas,  en una falta de seguimiento del tratamiento, aparición de desnutrición, higienes defectuosas y escaras.
Aunque es frecuente que el anciano reciba ayuda de la familia, la vida actual de la sociedad esta influyendo en el aumento de la hospitalización de ancianos, en esta etapa terminal. Convirtiéndose en un problema asistencial que ocasiona elevados costes y no proporciona, en muchas ocasiones, ventajas para los pacientes.
Ya que en esta edad, los ancianos, sienten alivio al encontrarse en el domicilio, rodeado de su familia. Es por ello, que se hace evidente, una necesidad de atención integral, que incluya el ámbito domiciliario como campo de acción principal, en la atención a pacientes paliativos y a sus familias.

 

 


Adela Blázquez
 

Bibliografía 1. Trabajo de Campo ABM


BIBLIOGRAFÍA TRABAJO DE CAMPO 1.



VALORACIÓN GERIÁTRICA INTEGRAL EN ANCIANOS CON CÁNCER.

 

Robles Raya MJ, Miralles Basseda R, Gaspar Llorach G, Cervera Alemany AM. Definición y objetivos de la especialidad de geriatría. Situaciones clínicas más relevantes. Neoplasias Hematológicas. En: Rodriguez Díaz- Regañon I. Tratado de geriatría para residentes. Madrid: International Marketing & Comunication, S. A.:2006.p. 639-649.

 

He escogido este libro, porque además de resultarme muy útil para el estudio de la asignatura y para los diferentes trabajos que estamos realizando, incluye un apartado dedicado a la valoración geriátrica integral del paciente anciano con cáncer. Y considero que es esta la mejor manera de comenzar nuestro trabajo de campo, conociendo y teniendo en cuenta que todo proceso que llevemos a cabo con enfermeros, dependerá en gran medida de una correcta y completa valoración.

 

La valoración geriátrica integral es un proceso diagnostico multidimensional dirigido a determinar en ancianos frágiles las capacidades y limitaciones médicas funcionales, mentales y sociales. Es un instrumento que permite  al clínico la evaluación y tratamiento de problemas complejos y es una herramienta eficaz para el desarrollo de un plan de cuidados continuados

Con el objetivo de: evaluar el estado de salud del paciente, sus necesidades y recursos; mejorar la identificación y predicción diagnósticas de los problemas; establecer un plan de cuidados e intervenciones integrales y asegurar una utilización apropiada de los servicios asistenciales.

Estos aspectos, evaluados en la valoración geriátrica integral (VGI) afectan a la supervivencia de los pacientes ancianos y/o con enfermedad neoplásica, con incremento del riesgo de mortalidad.

En este grupo de población las escalas que miden actividades básicas de la vida diaria y actividades instrumentales de la vida diaria son más sensibles, ya que miden aspectos como la independencia para usar transporte, teléfono o manejo de la medicación, que son importantes para la adherencia al diagnostico y tratamiento.

El Italian Group of Geriatric Oncology comprobó la eficacia de VGI en los pacientes ancianos con cáncer, demostrando que permitía reconocer a los ancianos con mayor riesgo de presentar complicaciones por el tratamiento

Los ancianos frágiles son los mayores beneficiarios de la valoración integral. Considerando como tales a los mayores de 85 años, dependientes en una o más ABVD y la presencia de tres o más enfermedades asociadas o síndromes geriátricos

La valoración integral es la principal herramienta de la geriatría, su aplicación ha demostrado en distintos estudios que mejora el estado funcional, disminuye el número de medicamentos, disminuye la necesidad de hospitalización, reduciendo costes asistenciales y mejora la capacidad de vida y la supervivencia de los pacientes.

Permite, además una clasificación de los pacientes que permite desarrollar estrategias terapéuticas de forma individualizada.

 En los pacientes con cáncer es muy importante en la evaluación de la expectativa de vida, la identificación de ancianos frágiles y la predicción de tolerancia al tratamiento antineoplásico. 

En oncología se ha demostrado que es una herramienta útil para:

·       Descubrir la presencia de factores reversibles que pueden interferir en el tratamiento.

·       Estimar el riesgo de mortalidad, determinado por el estado funcional, el grado de morbilidad y la existencia de síndromes geriátricos.

·       Estimar la tolerancia a la quimioterapia, que es menor en pacientes con dependencia.

 

Adela Blázquez Moreno

VISITAS