VENTAJAS Y PECULARIEDADES PARA EL ABORDAJE LAPAROSCOPICO DEL ANCIANO
Es un artículo de revisión en el cual se estudian varios publicaciones y ámbitos tratando la laparoscopia en el anciano. Podemos observar que carece de objetivo y el análisis es poco exhaustivo y coge partes según le conviene.

Trata el tema de la siguiente manera:
En la actualidad la actividad quirúrgica se centra en el tratamiento de los pacientes mayores de 65 años lo cuales presentan una alta prevalencia en las enfermedades digestivas, a la vez que se acompaña de una mayor comorbilidad (cardíaca, respiratoria, renal y del sistema inmunitario), afectando de diversas formas el postoperatorio del anciano

Complicaciones Generales en el Anciano:

Los ancianos tiene más probabilidad de que una técnica de Cirugía Mínimamente Invasiva (CMI) se complique, o bien por una perforación de alguna víscera, por una rotura de un vaso o de una arteria abdominal, lo que provocaría una hemorragia, teniendo en cuenta que el abdomen del anciano está inflado de CO2. Este CO2 puede pasar al torrente sanguíneo produciendo un trombo dando pié a una tromboembolia pulmonar o cardiaca. A consecuencia de la hemorragia, se convertiría en una Cirugía Convencional (abierta).

 Evaluación preoperatoria de los pacientes y medidas de prevención de las complicaciones:

Aproximadamente el 50% de los pacientes son portadores de enfermedades de tipo: coronaria, arritmias cardíacas, insuficiencia cardíaca. Por lo tanto es muy importante una correcta valoración preanestésica para detectar riesgos de enfermedades sobreañadidas en el anciano, como pueden ser: las enfermedades cardiovasculares, respiratorias…..mediante la clasificación ASA.

Según el artículo a mayor edad (75-89) más riesgos quirúrgico por laparoscopia.

Los ancianos con tratamientos farmacológicos como los Antihipertensivos, y Cardiológicos deben mantenerse. Pero los diuréticos reducen el volumen intravascular (los 6 primeros meses), los tratados con Angiotensina II se adaptan peor a la disminución del retorno venoso, pudiendo presentar hTA y bradicardia durante la anestesia. Estos fármacos se retiraran 2 h antes de la cirugía.
Los anticoagulantes normalmente hay que suspender el tratamiento algunos días antes. Pero la decisión la tomará el anestesiólogo, pautando cuándo y cómo suspender el tratamiento.
Por otro lado, está las alteraciones renales durante la cirugía y en el postoperatorio, hay una disminución de la función renal en el anciano, también una disminución de la concentración de la orina y el estrechamiento del rango para la excreción del agua, sodio, potasio y ácido (Afectación del Equilibrio Hidroelectrolítico). Este tipo de riesgo se asocia a un índice de mortalidad superior al 50%.

Medidas intraoperatorias para prevención de complicaciones:

El incremento de la presión intraabdominal por el neumoperitoneo puede generar un aumento de las resistencias vasculares sistémicas y presión del llenado central (precarga). Causando compresión a la vena cava inferior, con el compromiso del retorno venoso y de la función cardíaca.

En los ancianos es aconsejable utilizar la ventilación “volumen-controlado” con un ajuste del CO2 expirado (EtCO2). Prevenir la hipotermia, monitorización general Todo eso con la finalidad de evitar complicaciones como: Punción vascular, embolia gaseosa, enfisema subcutáneo…

Medidas postoperatorias para prevención de complicaciones:

La función respiratoria es una de las principales preocupaciones del postoperatorio en los ancianos, hay una mejoría en la capacidad vital forzada y en volumen respiratorio forzado, tras la CMI. Siendo este método más favorable que la cirugía convencional.