BIBLIOGRAFIA
4.
Salgado Alba A, González
Montalvo J.I. Manual de Geriatría. 3ª ed. Barcelona: Masson; 2002. P. 127-142.
He escogido este
manual porque considero que es claro y conciso, introduce de forma breve las
diferentes clases de definiciones sobre la clasificación de ancianos.
TIPOS DE ANCIANOS
Las personas mayores pueden clasificarse,
según sus necesidades sanitarias, en varias situaciones de enfermedad. Estas
situaciones no son estáticas. Existe un riesgo de progresión hacia situaciones
de mayor deterioro si no reciben la adecuada asistencia sanitaria. Estos grupos
son los siguientes.1. Personas mayores sanas, no representan enfermedades crónicas sintomáticas ni otros problemas importantes de salud.
2. Personas mayores enfermas, que presentan alguna afección aguda o crónica no invalidante y que no cumplen los criterios de paciente geriátrico.
3. Ancianos de alto riesgo o ancianos” frágiles”. Personas mayores que residen en la comunidad y que, sin cumplir todavía los criterios de paciente geriátrico, se encuentran en un estado de equilibrio inestable que les acarrea un elevado riesgo de un incremento de cuidados y/o de requerir atención institucional. Son los mayores de 80 años, los que viven solos, en especial las mujeres, los que reciben pensiones escasas, los que han sido hospitalizados recientemente, los que tienen caídas con frecuencia o toman multiples medicamentos, etc. Es esencial en este grupo de personas el acceso a la prevención y la detección precoz de sus problemas de salud que posibilite un diagnostico y tratamiento eficaces. El riesgo de dependencia es alto si sus problemas no son bien tratados.
4. Paciente geriátrico es el que cumple tres o más de los siguientes criterios: edad superior a los 75 años, presentar pluripatologia, sus enfermedades tienen carácter invalidante, puede tener una enfermedad mental acompañante y presentar problemática social en relación con su estado de salud. Este es ya un grupo de pacientes que plantea problemas especiales en lo referente a su asistencia sanitaria; problemas muy diferentes de los presentados por los adultos más jóvenes. Entre ellos la elevada frecuencia de aparición de “síndromes geriátricos” (inmovilidad, caídas, deterioro cognitivo o incontinencia urinaria), la gran prevalencia de incapacidad y dependencia, las dificultades de sus cuidadores e incluso el riesgo de deteriorarse durante un ingreso hospitalario son elevadas. Por ello, precisan un tipo de atención integral y especializada para su correcta asistencia y son los que tienen mayor necesidad de una adecuada coordinación de los servicios sociales y sanitarios.
2 comentarios:
Me gusta mucho tu bibliografía. Me será de ayuda. Gracias.
Me gusta mucho tu bibliografía. Me será de mucha ayuda. Gracias.
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