Bibliografía 4:

Conceptos : persona mayor sana, persona mayor enferma, anciano frágil.



López Sierra A. Clasificación de los Ancianos. El Anciano Frágil y El Paciente Geriátrico. Actualización en Geriatría y Gerontología (I).En: Cervera C. 5ºedición. Alcalá La Real (Jaén).: Formación Alcalá; 2006.p.98-102.

He elegido este capítulo entorno a estos concepto porque me ha llamado la atención lo claro y sencillo que estaban explicados.
Estos conceptos deben de ser entendidos perfectamente para el desarrollo de nuestras competencias en enfermería , ya que debemos darnos cuenta que en nuestro país contamos con alrededor de 8 millones de personas mayores por tanto todos o muchos de nosotros acabaremos cuidando a personas mayores en alguna etapa de nuestras vidas ya sea profesional o familiarmente.



Persona mayor sana:  Es aquella persona que debido a sus características físicas, funcionales, mentales y sociales están de acuerdo con su edad cronológica.
La asistencia en este grupo debe ser asumida por la Atención Primaria, y el objetivo prioritario correspondería a la prevención.
Se calcula que entre el 15% y el 40% de las personas de 70 años no presentan enfermedades objetivables.

Persona mayor enferma :  Anciano que presenta una patología aguda o crónica, variable en su gravedad, que no suele ser invalidante y no cumple los criterios de paciente geriátrico que se comentará más adelante.
En este caso los objetivos, tanto asistenciales como preventivos, recaen en al asistencia sanitaria convencional, que vendrá determinada por el grado de severidad propio de la enfermedad.

Anciano frágil o de alto riesgo : No hay una clara definición ni un consenso general sobre este concepto pero definiremos al anciano frágil como una condición o síndrome, que resulta de la reducción multisistémica en la capacidad de reserva frente a agresiones externas, que le confieren un equilibrio inestable por su situación clínica, mental o social y un gran riesgo de institucionalización.

En estos ancianos, ante un factor estresante exógeno, aumenta considerablemente la probabilidad de adquirir mayor discapacidad e incluso la muerte.
Aumenta con la edad, siendo el grupo más afectado la llamada cuarta edad o mayores de 85 años, y se ha descrito la mayor prevalencia entre los hombres.

Es muy importante el impacto social, por el aumento en la necesidad de servicios para cubrir las actividades de la vida diaria, así como el impacto individual, de la fragilidad, por la dependencia e incapacidad que conlleva y las alteraciones psicológicas y de la supervivencia que supone.

En general, se consideran como causas de fragilidad o de alto riesgo los siguientes:
-Mayor de 80 años
-Vivir sólo
-Viudez inferior a un año
-Cambio de domicilio hace menos de un año
-Patología crónica que condiciona incapacidad funcional
-Enfermedad terminal
-Toma de más de tres fármacos con efectos secundarios importantes
-Prescripción en el último mes de antihipertensivos, antidiabéticos o sedantes.
-Ingreso hospitalario en los últimos doce meses
-Necesidad de atención sanitaria en el domicilio una vez al mes
-Incapacidad funcional
-Deterioro cognitivo
-Depresión
-Situación económica precaria

El objetivo fundamental con este grupo de ancianos va dirigido a la prevención, tanto primaria como secundaria y terciaria, esta responsabilidad es de Atención Primaria.

Para detectar en la población, a los sujetos de riesgo por este síndrome, la Valoración Geriátrica Exhaustiva es el instrumento más adecuado y de gran utilidad para determinar problemática existente.